Plaza de Toros de Almadén

/ octubre 17, 2016/ Turismo

La construcción de la Plaza de Toros de Almadén, comienza en agosto de 1.752, y se trata de uno de los primeros cosos que fue erigido expresamente para ser destinado a la lidia.

Un singular edificio de planta hexagonal, su “ruedo” equivaldría al de una circunferencia de 43 metros de diámetro. Fue llamada “La Plaza Nueva”. En origen, si bien con el tiempo acabó estando en la zona más central de la localidad, se proyectó su edificación en las afueras, en una zona de eras en que se levantaba La Cruz de Hierro, que era el principio del camino hacia la Villa Real (actual Ciudad Real).

Para conocer el por qué se levantó esta la construcción de la plaza de toros de Almadén, hemos de detenernos brevemente en el contexto social del momento. Podemos llegar a resumir la situación enumerando cuatro grandes situaciones que se produjeron en este tiempo:

1) Las necesidades de mercurio aumentan enormemente al descubrirse nuevas minas de metales preciosos en América, lo que conlleva lógicamente un incremento en la mano de obra que acude a trabajar a Almadén y que se une a los forzados y esclavos para obtener el mayor volumen posible de mercurio. El establecimiento minero tuvo que hacer que los obreros acogiesen en sus casas a otras familias de trabajadores, pues la escasez de viviendas, al crecer la población tan rápidamente, se convirtió en un gran problema.

2) Según parece, los forzados y esclavos contagiaban enfermedades a los obreros libres y el hacinamiento de la población en las casas (había casas que acogían hasta cinco familias) las extendía rápidamente por la localidad. Se dio una situación de sequía alrededor de 1.750 que produjo una situación de epidemia, con una alta mortalidad. La necesidad de contar con un hospital para tratar a los trabajadores se puso de relieve, por estar el pequeño hospital de La Caridad muy deteriorado.

3) La población en esta época tiene pocos divertimentos, siendo el de los festejos taurinos el principal; sin embargo, la zona que se emplea para ellos (la Plaza de la Constitución actual) tiene un pozo de mina, el Torno de San Juan, que dificulta que se lidien toros. En un principio, y tal como recuerdan los nombres populares que conservan, los toros se traían desde el descampado que actualmente ocupa la Plaza de Toros, se corrían por “la calle de los toros” y se encerraban en los bajos del actual ayuntamiento (“el toril”) para ser lidiados. El que se extraiga cinabrio también en este punto impide que esto siga realizándose y el Superintendente no se contenta con la idea de tener que privar a los obreros de este espectáculo.

4) Se desató uno de los mayores incendios que se recuerdan en las minas, del 5 de enero de 1.755 al 23 de julio de 1.757, día que se retoman los trabajos. El Rey Fernando VI ordenó que nadie abandonase la mina de Almadén y que entretanto durase el incendio, los trabajadores fuesen ocupados en otros trabajos.

Estos problemas son los que se encuentra a su llegada el Superintendente de las minas, Francisco Javier de Villegas.

Villegas decide dar solución a esta situación con la construcción de un coso taurino original y único, que aparte destinarse a festejos, financie la construcción del hospital y termine, merced a las veinticuatro viviendas que lo rodearán, con la situación de masificación de las casas del pueblo.

El 28 de agosto de 1.752. Villegas dispuso la obra pensando en comenzar lo antes posibles con los festejos taurinos, así que se empezaron las paredes interiores y exteriores de la planta baja, de modo que para abril del año siguiente pudieron celebrarse. Es también en este año cuando ya se pueden alquilar las primeras ocho casas. Con los festejos, el alquiler de las viviendas, el usar la plaza a veces como corral del concejo, como mercado, e incluso vender el aguardiente “medicinal” o los bueyes que ya no servían para el transporte de mercurio a Sevilla, iba Villegas financiando la construcción del Real Hospital. (Que, pese a sus esfuerzos y por problemas de financiación, tardó en construirse 24 años: 1.755 a 1.773).

Para 1.755 la mayoría de las veinticuatro viviendas estaban ocupadas por más de doscientas personas. Las obras fueron rápidas, ya que el incendio de la mina hizo que los obreros hubieran de ocuparse en otros trabajos, este año fue el del comienzo de la construcción del Hospital, y además se trabajó en levantar el Cerco de Almadenejos. Así se evitó que los trabajadores abandonasen Almadén en busca de trabajo en otros lugares.

La Real Cédula de Fernando VI de 11 de junio de 1.754, motivada por una epidemia en el ganado vacuno, prohibió la realización de festejos taurinos en todo el Reino, para conseguir que se recuperase la cabaña; sin embargo, a Almadén se le dio una carta de exención, habida cuenta de la importancia del destino de estos festejos: “En vista de los que ustedes han presentado en carta de veinte y ocho de Maio último […] la oncedida general que el Rey tiene resuelta de fiesta de toros en todo el Reino, de la que usted tiene dispuestas, en consecuencia de la oncedida en veinte y ocho de agosto del año de 1.752”

Construida la plaza, se dispone que se harán seis festejos al año para la obtención de ingresos con que edificar el Real Hospital. En 1.754, gracias a la exención, se lidiaron 35 toros, por Pedro Campanero (ciudarrealeño), Pedro Martínez Zancudo (almagreño) y el rejoneador ciudarrealeño Raimundo Franco de Torres “El Indiano”. La plaza se terminó en 1.765, con un coste de 320.000 reales de vellón, estructurada en dos plantas, con dos galerías en altura, la inferior en arquería encalada y la superior en pies derechos, zapatas y tirantes en madera, y un aforo de 4.000 personas.

Fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1.979. En 1.999 se comenzó su rehabilitación, que finalizó en 2.003; existe en su Sala de Presidencia una colección de fotografías que nos hablan del antes y después de estas obras. Su reinauguración tuvo lugar el 24 de julio de 2.004, a cargo de los diestros Luis Francisco Esplá, Eduardo Dávila Miura y Antón Cortés, con reses de María del Carmen Camacho. Actualmente es plaza de tercera categoría y cuenta con toques de clarín propios, incluyendo el de muerte.

Es posible visitar nuestra Plaza de Toros de Almadén libremente o solicitar una visita guiada por la misma y sus dependencias (Capilla, Chiqueros, Presidencia) así como acceder a su Museo Taurino. Si deseas más información haz click aqui.

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